La celestina, de Fernando de Rojas

❤ Amor prohibido y negocio en La Celestina

Hoy vamos a echar un vistazo a uno de los sentimientos humanos más básicos: el amor. Y cómo ha habido (y hay) intentos de regular esta fuerza de la naturaleza. Sea en el terreno de las normas sociales. Sea para obtener un beneficio económico. Y por eso el libro La Celestina, de Fernando de Rojas es único en tres aspectos. En primer lugar, en su composición interna como obra literaria. En segundo lugar, en el tratamiento del amor prohibido, con sus tabúes y la visión que se tenía de él, como una enfermedad. Y, por último, en el negocio del amor y la brujería a través de la figura de la Celestina. La alcahueta.

La extraña estructura interna del libro La Celestina

Para empezar, en su propia composición literaria, con diálogos como si fuera una obra de teatro (la primera impresión que puede tener el lector, pero con una abundancia de cambios de escenario que haría una pesadilla su fidedigna representación teatral.

Siempre se dijo que su estructura estaba a medio camino de la novela y el teatro, sin ser ninguno de los dos. Era algo diferente.

Recuerdo cuando estaba en la ESO estudiando la obra de La Celestina le comenté a la profesora que esto podría ser un guión de cine. Muchos diálogos y diversos escenarios. Me sonrió con condescendencia y me recordó que no había cine en el siglo XV. A día de hoy sigo pensando que tiene estructura cinematográfica, aunque el libro de La Celestina se escribiera en una época sin cine.

El amor prohibido de Calisto y Melibea

Calisto y Melibea (Calixto y Melibea, en antiguo castellano) son dos jóvenes enamorados. Sin embargo, el suyo es un amor imposible debido a que la sociedad censura su unión. Fernando de Rojas no nos explica qué impide que estén juntos. Tan solo se limita a informar al lector, al principio del libro La Celestina, que el amor de Calisto y Melibea es imposible. Sin detalles adicionales.

Solo podemos especular. Existen varias razones por las que un amor puede ser considerado imposible. En primer lugar está el asunto del incesto, un tabú muy extendido a lo largo de la historia, salvo en algunas notables excepciones como, por ejemplo, el Egipto Ptolemaico. No obstante, no hay mención al parentesco de los enamorados.

Al ser La Celestina una obra medieval también podría tratarse de un conflicto religioso: uno de los enamorados podría ser cristiano y el otro musulmán o judío. En 1499 (fecha en la que se publicó La Celestina), los judíos ya habían sido expulsados de España, aunque todavía había presencia de conversos. De ser este el impedimento, uno sería musulmán y otro cristiano. No obstante, de nuevo la omisión de las razones por parte de Fernando de Rojas nos impide averiguar si Calisto y Melibea pertenecían a credos distintos. Lo cual hubiera sido un impedimento para su amor. Además, podrían sufrir persecución religiosa. Recordemos a la Inquisición.

La rendición de Granada ante los Reyes Católicos
La rendición de Granada en 1492 ante los Reyes Católicos supuso el dominio de los cristianos sobre la futura España. Ese mismo año los judíos serían expulsados.

Calisto: el hereje que adoraba a su enamorada

La obra define a Melibea como perteneciente a «sangre cristiana». No hay más referencias a la fe de Calisto. Sin embargo, sus famosas palabras
«Melibeo soy, y a Melibea adoro, y en Melibea creo, y a Melibea amo» reflejan poco respeto por el credo cristiano. Lo cual podría suponer prueba de que Calisto tenía antecedentes de herejía. De ahí que se le prohibiera juntarse con Melibea. Para que no pudiera corromperla.

La Celestina, amor prohibido un siglo antes de Romeo y Julieta

Romeo y Julieta y su relación con La Celestina
El amor y la tragedia se unen en este tipo de historias.

La tercera y última opción es la de las familias enfrentadas. Podría suceder que, al igual que ocurre con Romeo y Julieta, (obra de William Shakespeare escrita un siglo después), las familias de los enamorados son enemigas. Este recurso es útil no solo porque da una explicación plausible a esta prohibición, sino que además anticipa un toque de tragedia en la obra de La Celestina. El amor de Calisto y Melibea es un juego peligroso.

Sea cual fuere el motivo de este amor prohibido, lo cierto es que los enamorados se ven obligados a ocultar su amor y profesar un romance secreto. Esto lleva a la cautela, al ingenio y a las medidas desesperadas. Y la más importante será la acción de contratar a La Celestina.

El negocio del amor en La Celestina

Hacer dinero con el amor no parece algo extraño. Hoy en día existen webs y aplicaciones para conocer a alguien y tener una cita. En la Edad Media existían otros mecanismos. Y uno de ellos era recurrir a las alcahuetas y su brujería.

Pociones de amor y brujería en La Celestina

La Celestina
La Celestina como una representación de la vieja puta alcahueta

La Celestina está en el negocio de conseguir enamoramientos. Representa las pociones de amor y los trucos sobrenaturales que pliegan las voluntades y dan rienda suelta a las bajas pasiones. Es el arquetipo de vieja puta, bruja, hechicera, alcahueta y corruptora de los jóvenes.

No tiene escrúpulos ni comprende de prohibiciones. Busca el beneficio a costa de las necesidades ajenas y está dispuesta a emplear métodos oscuros e ilegales para que Calisto y Melibea estén juntos. Se despreocupa ante las consecuencias pues solo busca la consecución del objetivo.

La alcahueta Celestina representa la voz opuesta a esos criados que aconsejan a su amo Calisto que ese es terreno pantanoso. La Celestina siembra el camino de buenas promesas a cambio de engordarse la bolsa. Para ella el amor es su negocio. Y no va a dudar en satisfacer los deseos de su cliente

Enfermedad de amor y prostitución en La Celestina

También está el sexo como negocio, algo que se ve bien representado en al obra con la presencia de dos jóvenes prostitutas, que hacen del placer carnal su forma de vida. Este es el tipo de amor, si bien no prohibido al menos mal visto, que los criados practican.

Fernando de Rojas también lo presenta en el libro de La Celestina. Sin tapujos, sin ocultarlo ni endulzarlo. Presenta la sociedad urbana medieval tal y como él la percibe. Hay burdeles y prostitutas. Mujeres que practican el oficio y hombres que contratan sus servicios.

Pero no Calisto, pues el está enfermo de amor por Melibea. Y esa enfermedad, ese aegritudo amoris, es al mismo tiempo un impedimento y una justificación. Los sofocos, no pensar con claridad, el insomnio y la falta de apetito son indicios de que Calisto debe estar con Melibea. Aunque para ello deba recurrirse ya no a la intimidad sino al secretismo.

¿De dónde proviene la expresión «llevar al huerto»?

Llevar al huerta, una expresión que tiene su origen en La Celestina
Llevar al huerto, una expresión que tiene su origen en La Celestina

De este modo, sabiendo que el amor de estos dos jóvenes es imposible en el espacio público de la sociedad en la que viven, es la Celestina quien propone a Melibea (sí, a ella) que se lleve a Calisto al huerto. Para que allí puedan dar rienda suelta a su pasión carnal. No es «llevársela al huerto», sino «llevárselo al huerto».

Allí estarán, a cubierto de miradas ajenas, para que puedan profesar su amor prohibido. Un lugar oculto, dentro del espacio urbano, donde los dos enamorados podían mirarse a los ojos, en lugar de vigilar por encima de sus hombros.

Así es cómo se origina una de las frases célebres más antiguas del lenguaje sexual español. Su significado original fue la búsqueda de intimidad entre Calixto y Melibea.

«Llevar al huerto» es una expresión que tiene su origen la obra de La Celestina. Compartir Tweet

La Celestina, ahora disponible en una adaptación al castellano actual

Hasta aquí el artículo sobre amor prohibido y negocio en el libro de La Celestina. Finalmente, te dejo una edición adaptada de La Celestina al castellano moderno, por si quieres echarle un vistazo a este clásico de la literatura española pero te desanima el lenguaje arcaico. Para ti, esta adaptación de La Celestina en un lenguaje sencillo de entender. Y también puedes echar un vistazo a nuestra sección de novelas históricas románticas.

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