Los idus de marzo

9,45

«¡Guárdate de los idus de marzo!» Esta fue la célebre advertencia que hizo un adivino a Julio César, infausto presagio de lo que iba a suceder. El complot ya estaba urdido y los conspiradores decididos a dar el golpe fatal. Tampoco las palabras de aviso del adivino fueron las únicas que escuchó César en los días previos al asesinato, pero era tan grande su confianza que las rechazó. En muchos aspectos la de César fue una muerte anunciada.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Los idus de marzo”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Centro de preferencias de privacidad