SS Californian
Edad Contemporánea

➨¿Por qué leches el SS Californian no ayudó al Titanic?

Tras el rotundo éxito del artículo sobre los mensajes de socorro del Titanic habéis hecho preguntas acerca de los barcos de la zona. En concreto, la polémica sobre por qué el SS Californian no ayudó al Titanic si era el barco más cercano. ¡Estaba ahí mismo! Bueno, ¿lo estaba? Tras el hundimiento del Titanic, se investigaron concienzudamente los hechos. Y la prensa y los jueces centraron su atención en el SS Californian, cuya posición durante la tragedia no estaba clara. Como tampoco las razones para su inacción ante las señales luminosas. Tomando como base las declaraciones del juicio a la tripulación del SS Californian, voy a intentar arrojar algo más de luz a la historia del Titanic.

SS Californian, el barco que no ayudó al Titanic



En la noche del 14 al 15 de abril de 1912 el Titanic se fue a pique. Ante la evidencia de lo que iba suceder, se envió mensajes de ayuda por radio a todos los barcos de la zona. Había uno en concreto que debía estar cerca, pero no respondió. Era el SS Californian y pasaría a la historia como el barco que no ayudó al Titanic. Este era un vapor de carga y pasajeros que hacía la ruta Londres-Boston. En ese viaje solo llevaba carga y como no era perecedera avanzó a un ritmo seguro por el Océano Atlántico.

En algún punto de su viaje, estuvo cerca del Titanic. Y es aquí donde el juez se mostró interesado. ¿Cuándo y dónde coincidió con el Titanic? Las respuestas de la tripulación fueron ambiguas o poco esclarecedoras.

Cronología de los hechos a bordo del SS Californian y el hundimiento del Titanic

Para esclarecer las acciones (o la inacción) de la tripulación del SS Californian se abrió una investigación. Ninguno de los tripulantes fue formalmente acusado de nada, pero la opinión pública estaba muy interesada en saber si los rumores eran ciertos. ¿Vio el SS Californian cómo el Titanic se hundía y no hizo nada? ¿Por qué no acudió a su rescate?

22:30. El SS Californian advierte de la presencia de icebergs

Debido a la gran cantidad de hielo flotante, el capitán Stanley Lord ordenó detener las máquinas a las 22:20. Su intención era hacer noche y después continuar la marcha con la luz del sol para esquivar el hielo. Después ordena al radioperador Cyril Evans que avise a los barcos de la zona de la presencia de icebergs.

Uno de esos barcos era el Titanic. Su radioperador estaba muy ocupado enviando los mensajes personales de los trabajadores, así que le pidió que lo dejara en paz. Callate. Estoy ocupado. Estoy trabajando con Cape Race. En una escena eliminada de la película Titanic se refleja este hecho.

23:10. “Otro barco” aparece en el horizonte

El tercer oficial Groves estaba de guardia en el SS Californian cuando vio un vapor en el horizonte. Abandonó su puesto para informar al capitán y le dijo que, basándose en la cantidad de luz que desprendía, se trataba de un barco de pasajeros. Ambos hombres volvieron a la cubierta y el capitán le dijo a su oficial que ese barco no era de pasajeros, sino un mercante ordinario. a lo que añadió: “El único barco de pasajeros en nuestra zona es el Titanic”.

Ambos hombres coincidieron en sus versiones sobre esta conversación. Ahí surgía la duda sobre si era o no el Titanic el barco que vieron. La opinión del capitán, más experimentado, prevaleció entre los tripulantes del SS Californian. A las once y media el operador de radio del Californian apagó el telégrafo y se echó a dormir.

23:40. El otro barco para las máquinas

El oficial Groves percibió que el otro barco se había detenido. A esa misma hora el Titanic había chocado con el iceberg y su capitán ordenó detener las máquinas. La coincidencia de estos dos hechos hizo suponer al juez que “el otro barco” era el Titanic, a pesar de que el capitán Lord discrepara.

00:15. El cambio de guardia en el SS Californian

El segundo oficial Stone relevó a Groves para la guardia de doce a cuatro de la mañana. El capitán Lord declaró que le había dicho al segundo oficial Stone que “vigilara ese carguero que había detenido las máquinas” y se retiró a dormir. En su guardia de doce a cuatro le acompañaba el marinero Gibson.

00:55. Cohetes blancos en el horizonte



Stone y Gibson hombres se percataron de que el otro barco estaba lanzando cohetes blancos. Lanzó cinco en rápida sucesión. Es la señal acordada para un barco que necesita ayuda de modo que el segundo oficial envió al marinero a informar al capitán. Las declaraciones en el juicio aseguran que llegó hasta el camarote del capitán, abrió al puerta y le informó de los cohetes. El capitán preguntó por el color de los cohetes. Blancos, respondió Gibson antes de recibir orden de seguir con la guardia e informar de novedades.

El capitán Lord afirmó en el juicio que estaba dormido y no recordaba esa conversación. El color de los cohetes fue tema de discusión porque el capitán Lord consideró que esos cohetes eran algún tipo de señal comercial, y no peticiones de ayuda. De hecho, el segundo oficial Stone aseguró que no los consideró cohetes de auxilio aunque sí enfatizó que “un barco no iba a lanzar cohetes en el mar por diversión”. Pese a todo, no se decidió ayudar al Titanic.

No obstante, le enviaron señales con la lámpara Morse al otro barco. Señales que no fueron respondidas. En ningún momento se les ocurrió despertar al operador de radio.

01:40 “Sus luces son raras”

El momento más polémico ocurrió cuando los dos hombres de guardia vieron el otro barco, a solo siete millas de distancia, tenía un aspecto extraño. El oficial Stone dijo que el otro barco tenía un aspecto extraño, que sus luces tenían un aspecto extraño y le pidió a Gibson que usara los prismáticos para confirmarlo. El vio que el barco “parecía seriamente escorado a proa” y que tenía “parte del casco fuera del agua”. Ninguno hizo nada porque no consideraron que el barco estuviera en peligro. Todo parecía estar en orden, pero el juez tuvo claro que se trataba del Titanic.

Llamada de socorro del Titanic a la 0130
El aspecto del Titanic a la 01:30

02:05. El otro barco desaparece

A esa hora el otro barco quedó fuera del alcance visual de los hombres de guardia. El segundo oficial del SS Californian le ordenó a Gibson que informara al capitán que el otro barco había desaparecido en el suroeste y que había disparado un total de ocho cohetes. El capitán pregunto si todos los cohetes habían sido blancos, pero no dio más instrucciones. Nada más se hizo durante el resto de la guardia.

04:16. La tardía operación de rescate

El oficial encargado de la guardia de cuatro a ocho vio las luces de un gran barco. Se trataba del Carpathia, el barco que sí ayudó al Titanic. Y estaba lanzando cohetes. Intrigado, el oficial despertó al operador de radio quien recibió la noticias de que el Titanic se había hundido. El SS Californian se puso en marcha para participar en el rescate pero solo encontró restos del hundimiento, los botes vacíos que había dejado el Carpathia y algunos cadáveres.

RMS Carpathia
El Carpathia

La posición del Titanic, el SS Californian y otros barcos

Lo más discutido fue la posición exacta del SS Californian aquella noche. De haber estado cerca del barco hundido; ¿por que no acudió al rescate? Testigos del Titanic afirman haber visto luces de un barco al norte. Según el capitán Lord (y el cuaderno de bitácora) se encontraban a treinta millas al norte del Titanic. Pero a esa distancia no es posible que ambos barcos se hubieran visto el uno al otro pues se estarían ocultos por la línea del horizonte.

La posición del SS Californian y el Titanic

De modo que entra en escena la posibilidad de que “el otro barco” no fuera el Titanic. Se especuló con que fuera el Samson, un velero furtivo que solía navegar por esas aguas, y que hubiera estado entre el Titanic y el SS Californian, siendo visible por ambos. Pero en esa fecha se encontraba en reparaciones en puerto. Así que se descartó que hubiera un barco desconocido en la zona.

Y otro motivo de sospecha fue que el SS Californian tardara cuatro horas en recorrer la distancia que lo separaba del Carpathia (veinte millas) siendo que su velocidad era de 12 nudos (millas por hora). Se llegó a especular con que el capitán ordenó avanzar lentamente para hacer creer que se encontraba más lejos (y así explicar por qué el SS Californian no ayudó al Titanic). Aunque también está la  inocente posibilidad de que no fuera seguro navegar por el banco de hielo y por eso avanzaran con cautela.

El veredicto sobre por qué el barco SS Californian no ayudó al Titanic



El juez Lord desestimó las excusas sobre la verdadera posición del SS Californian. Las pruebas indicaban que se encontraba no solo más cerca de lo que la tripulación afirmaba, sino que el SS Californian vio al Titanic hundirse. Se decretó no ayudar al Titanic como un acto grave de negligencia. Parece ser que aunque los indicios estaban ahí nadie creyó oportuno ayudar al Titanic. Tomando como buena la palabra de un capitán medio dormido que aseguraba que los cohetes eran señales mercantiles los hombres de la guardia de doce a cuatro vieron un barco hundirse. Pero acabaron creyendo que era un buque aléjandose y encogiendo con la distancia. Y por eso el SS Californian no acudió al rescate del Titanic. En los días posteriores, se aferraron al desconocimiento para eximir su responsabilidad.

A pesar de todo, ningún miembro de la tripulación del SS Californian fue condenado debido a que la culpa de la tragedia era de la White Star Line por no llevar suficientes botes. Sí es cierto que el capitán  Lord del SS Californian fue despedido de la naviera Leynard Line y el segundo oficial Stone cargó con la responsabilidad por ser quien estaba de guardia.

Finalmente, para evitar que situaciones así volvieran a repetirse, se establecieron leyes para que hubiera un operador de radio las veinticuatro horas del día. A esta medida de seguridad se añadió la obligación de llevar botes salvavidas para todo el pasaje.

El hundimiento del SS Californian

Tres años después de estos sucesos, el SS Californian también se hundiría. Tuvo la mala suerte de ser avistado y torpedeado por el submarino SM-35. Ocurrió al sur de Grecia, en el Mar Mediterráneo, el 9 de noviembre de 1915 cuando el SS Californian servía bajo pabellón británico como buque de carga durante la Primera Guerra Mundial. Bajo las reglas de guerra submarino, fue advertido por el submarino alemán de que iba a ser hundido. Por lo que cuando se fue a pique solo una vida se perdió.

Y si quieres ir más allá del SS Californian, el barco que no ayudó al Titanic, y leer una novela sobre el Titanic tal vez quieras La última noche del Titanic, de Walter Lord.

La última noche del Titanic, de Walter Lord (Novelas históricas sobre el hundimiento del Titanic)

Carlos Pérez Casas es historiador, profesor y escritor. Cursó Licenciatura en Historia por la Universidad de Zaragoza y Máster en Historia Contemporánea por la misma institución. Escritor de ciencia ficción, también ha hecho una incursión en la novela histórica con "El alguacil" una historia de tragedia sobre el Aragón rural del siglo XII.

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