Recientemente la AMC ha estrenado la serie de televisión El Terror (The Terror) basada en la novela homónima de Dan Simmons sobre la expedición perdida de Sir John Franklin para descubrir el Paso del Noroeste. Un proyecto de exploración enmarcado dentro del imperialismo en el siglo XIX. En esa novela se hace una referencia acerca de un oso polar más grande y agresivo de lo normal. Pero pronto descubren que no es un oso. Ni siquiera un animal. Se trata del tuunbaq, (a veces escrito tunnbaq o tuumbaq) una antigua criatura de los páramos helados del Polo Norte. Hablemos de él.

El Tuunbaq, el demonio ártico de los inuit

El terror y el tuunbaq

¿Cuál es el origen de Tuunbaq? Un antiguo demonio de las desolaciones heladas. Se dice que fue creado por la diosa Sedna para asesinar a los otros dioses inuit. Pero cuando fracasó en su propósito la diosa lo desterró a las extensas masas de hielo del norte para que no fuera un peligro para la humanidad ya que las armas no mágicas son inútiles contra él. Es una bestia sanguinaria de gran inteligencia. No solo mata a quienes se internan en su territorio, sino que además tiene un comportamiento cruel hacia sus víctimas (pasadas o futuras).

¿Qué clase de monstruo es el Tuunbaq?

Con el fin de que se mantuviera en el norte más extremo, Sedna instruyó a los Sixma leaua, un grupo de chamanes, las técnicas y hechizos para confinarlo. Esto se consigue mediante el canto en la garganta. Este ritual se describe en la novela como el acto donde el chamán introduce su cabeza en la boca abierta de tuunbaq. Una vez dentro, canta para él. De este modo, el esquimal logra un control relativo sobre tuunbaq para mantenerlo en su prisión.

En orden de que el hechizo funcione, la lengua del invocador debe ser arrancada por la propia bestia. Esto es un acto de conexión. El enlace entre bestia y humano, pese a lo doloroso, tiene una contrapartida beneficiosa para el chamán. El demonio ofrecerá obsequios a su conjurador, normalmente en forma de alimento (sus presas).

Dentro de las creencias de estos esquimales, el tuunbaq tiene un aspecto similar al del gran depredador del hielo, el oso polar. Sin embargo, hay algunas diferencias reseñables. Para empezar, su tamaño es muy superior al de cualquier oso. Su cuello es también considerablemente más largo, lo que le permite un movimiento de cabeza más amplio y mayor arco de visión. Y sus garras frontales, sin llegar a ser prensiles, permiten a este monstruo asirse con mayor seguridad que el oso polar. En la serie The Terror se hace referencia a él como la bestia que camina sobre dos y cuatro patas, aludiendo a su capacidad bípeda. Lo cual aumenta su dinamismo para la caza y el asesinato.

¿Es el Tuunbaq real?

No. Más allá de que sea una criatura fantástica, lo cierto es que el tuunbaq no existe en la mitología inuit. Todo lo arriba descrito es un ejercicio de worldbuilding (construcción de mundo) que el autor de la serie The Terror ha elaborado para insertar un fenómeno fantástico en una ficción histórica. Aquí tienes una reseña de la novela por si tienes curiosidad.

Recordemos que poco se sabe de la expedición perdida de sir John Franklin. Se especula con la posibilidad de que un inadecuado uso de plomo arruinara la comida enlatada. Y produjera una intoxicación entre sus tripulantes. Pero aquí estamos hablando de novelas, y el realismo es algo que esperamos pero que no siempre recibiremos. El entretenimiento, eso sí, es lo que queremos. Por eso espero haber resuelto tus dudas sobre el tuunbaq.

Espero que te haya gustado el artículo. Si quieres leer una novela sobre tuunbaq aquí te dejo El Terror. Posiblemente la única novela en la que verás a este monstruo ártico. Que lo disfrutes. Y si estás interesado en la época te sugiero que te pases por nuestra sección de novelas sobre  el siglo XIX. O tal vez por el artículo sobre el imperialismo en el siglo XIX.

El Terror, de Dan Simmons (Novelas históricas). Una novela sobre el tuunbaq