Oftalmología y medicina en el Antiguo Egipto
Egipto

➨¿Cómo era la medicina en el Antiguo Egipto?

Las enfermedades han sido una constante en la vida humana. Lo son hoy en día, y lo fueron hace cinco mil años. El país a orillas del Nilo sufrió de sus propias enfermedades y por ello surgió el oficio de médico, evolución de los antiguos curanderos chamanes de tiempos prehistóricos. La medicina en el Antiguo Egipto puede considerarse una de las mayores aportaciones culturales de Egipto al mundo.

¿Cómo era la medicina en el Antiguo Egipto?



En el Egipto de los faraones los médicos ocuparon un lugar destacado en los puestos de administración. Pertenecientes a una clase social superior, y en contacto con las poderosas iglesias egipcias, formaban una élite cultural en un momento donde la educación quedaba reducida a muy pocos.

Sin embargo, estos conocimientos no siempre eran acertados. O estaban sujetos a la superstición. Interesados en el Más Allá, los egipcios practicaron la momificación y conservación de cadáveres. Y aunque conocían la existencia de los distintos órganos del cuerpo humano, no estaban muy seguros de su función. O si mantenían alguna relación entre ellos.

La medicina en Egipto
Momia de Ramsés II

No obstante, sí prestaron un servicio a la comunidad. Pues la medicina en el Antiguo Egipto no se limitaba al cuidado de los enfermos. Entre sus funciones podían estar la administración de los canales de irrigación y la supervisión de las condiciones de vida de los egipcios.

Las enfermedades en el Antiguo Egipto

Estar enfermo era una mala señal. No solo por los peligros que acarreaba sino porque se veía como un síntoma de una maldición. Las dolencias eran achacadas a la acción de poderes oscuros. Al margen de la superstición, había muchos focos de enfermedad en el Antiguo Egipto que la medicina debía combatir.

El calor y la humedad de Egipto eran un problema, pues muchas de las enfermedades que padecían los egipcios tenían un origen parasitario cuyo foco era la comida y la bebida. Los médicos egipcios estaban al corriente de esto. La propia contaminación de las aguas en el Nilo hacía que el consumo de cerveza (cuyo proceso de elaboración saneaba la bebida) fuera muy importante. Más sana que el agua del río. El cual por sí mismo, al ser un lugar húmedo y cálido, era foco de pestes.

Un caso especial eran las serpientes. Las condiciones metereológicas de Egipto favorecen la proliferación de serpientes por lo que fue necesario un especialista para tratar las picaduras de serpientes y escorpiones. Incisiones para extraer el veneno e ingesta de vomitivos eran tratamientos habituales.

El Papiro de Ebers

El papiro de Ebers y la medicina egipcia

Se trata de uno de los compendios médicos más antiguos que existen sobre la medicina en el Antiguo Egipto. Un texto de medicina egipcia de algo más de cien páginas sobre fórmulas magistrales para las dolencias. Estas medicamentos eran elaborados fundamentalmente a partir de plantas, pero hay algunos usos de insectos y arácnidos para ciertas afecciones. Las propiedades de ciertos minerales también eran usadas en la oftalmología.

La religión y la medicina en el Antiguo Egipto

Imhotep, arquitecto y divinidad de la medicina en el Antiguo Egipto
Imhotep, arquitecto y divinidad de la medicina en el Antiguo Egipto

Aunque tuvieran más conocimientos científicos que los chamanes, lo cierto es que los médicos egipcios no escapaban a las supersticiones y la creencia de que la protección divina era tan beneficiosa como la medicina tradicional. Tanto es así que uno de los grandes médicos de la III Dinastía, Imhotep, llegó a ser divinizado (sí, el de la película de La Momia). Con el tiempo, sus enseñanzas se convirtieron en una especie de rito curativo.

Gran parte de los conocimientos de la medicina egipcia también derivaba de los ritos funerarios. A diferencia del cristianismo, estaba permitido experimentar con cadáveres y la práctica de la momificación servía de fuente de conocimiento de la composición interna del cuerpo humano. Por tanto los sacerdotes adquirían conocimientos de anatomía que lo luego podían aplicar en la medicina.

Los médicos en el Egipto Antiguo



El sunu o sinu era el doctor. Los médicos en el Antiguo Eipto estaban muy jerarquizados, con la cúspide ocupada por los médicos de palacio. Otros sanadores estaban asignados a los proyectos de construcción o atender a la población. Se considera que eran muy pragmáticos pues resumían su intervención en tres casos.

  1. Una enfermedad que yo trataré: en casos donde el médico egipcio conocía bien el tratamiento para su paciente.
  2. Esta es una enfermedad contra la que lucharé: cuando la dolencia era muy grave pero el médico creía que había alguna posibilidad.
  3. Una enfermedad que no trataré: en caso de que la enfermedad fuera demasiado grave para intentarlo.

¿Y cómo sabían cuáles eran las posibilidades del enfermo? Aquí es donde entra el proceso de formación de los médicos egipcios y su estudio de los remedios conocidos. Entre ellos, el ya mencionado Papiro de Ebers.

La formación de los médicos en el Antiguo Egipto

No existían la escuela de medicina como tal en el Antiguo Egipto. Dada su estrecha relación con la vida religiosa, parece que los médicos estaban asociados a los templos. De modo que los aprendices de médicos lo hacían siguiendo la rutina de La Casa de la Vida, el cual no era un edificio, sino un servicio de los templos. Allí se ensañaba a leer y escribir, medicina, astronomía y matemáticas. De lo cual se deduce que la clase ilustrada en Egipto estaba en continuo contacto y no se hacía una distinción explícita entre diversas ramas de conocimiento.

Los médicos en el antiguo Egipto no se formaban en escuelas específicas. Eran instruidos por sacerdotes de la Casa de la Vida, una sección interna de los templos egipcios. Clic para tuitear

El período de aprendizaje de los médicos del Egipto Antiguo era muy largo, al menos diez años de formación para aquellos jóvenes que habían despertado la atención de los médicos profesionales. Y aunque no se conoce exactamente el procedimiento de enseñanza parece que esta se sustentaba en el binomio maestro-ayudante.

Un especialista para cada enfermedad

Como ya has leído más arriba, existía un especialista en serpientes. Y no era el único especialista. Cada rama de la medicina se estudiaba en profundidad por un médico, dando origen a médicos egipcios expertos en una dolencia concreta, lo cual aumentaba su eficacia. Había dentistas, geriátricos, pediatras, oftalmólogos… Cada uno de ellos formado y experimentado en su campo de acción. Cada uno de ellos tenía sus conjuros y recetas en el Papiro de Ebers. A continuación verás algunos ejemplos de enfermedades y sus médicos asociados.

Medicina en el antiguo Egipto para la maternidad



Cuando una mujer estaba embarazada se encomendaba a los dioses protectores. En un país de insectos e infecciones, eran muchos los peligros para la madre y el bebé. Por ello la medicina en el Antiguo Egipto asociada a la maternidad se dividía en tres fases.

La primera estaba asociada al embarazo. El aspecto de las mamas y su temperatura eran signos tempranos de un posible embarazo. La segunda fase se refería al parto. Se esperaba que el parto de las mujeres egipcias fuera natural, arrodilladas sobre ladrillos y atendidas por comadronas. El uso de ungüentos para aliviar el dolor está documentado en el Papiro de Ebers. Polvo de azafrán y mármol diluido en cerveza.

El tercer y último era la atención del bebé y la nueva madre. Se lavaba al recién nacido antes de cortarle el cordón umbilical. Después, se le alimentaba con leche materna mezclada con la placenta. Si lo vomitaba se consideraba que no sobreviviría. El Papiro de Ebers trata posibles en los pechos de las madres recientes. Una mezcla de ocre, calamina y excrementos de mosca formaban un ungüento para evitar inflamaciones en las areolas.

Odontología

La medicina en Egipto. la momia de Amenhotep II y la odontología
El faraón Amenhotep II padeció obesidad y problemas dentales

El cuidado de los dientes también era un campo de estudio entre la medicina egipcia. Tanto es así que hubo un jefe de dentistas, de la III Dinastía, conocido como Hesire que fue inmortalizado en un mural como el “más experto de los médicos que tratan los dientes”. No obstante, existe poca o ninguna información sobre qué clase cuidados ofrecían.

El principal origen de las enfermedades dentales estaba asociado a una mala nutrición, fuera esta por carencias o por consumo desequilibrado de alimentos. Algunos faraones, como Amenhotep III, Ramsés II, o la famosa Hatshepsut padecieron obesidad. Y esta solía asociarse con problemas dentales como caries.

Prótesis

El general romano Marco Sergio (siglo III a.C) tenía un brazo de hierro con el que combatió a los cartagineses. Pero por temprana que fuera la fecha no fue el primero en llevar una prótesis. Dos momias egipcias pertenecientes a los años 950 a.C. y 600 a.C. presentaban prótesis en los pies. Dedos gordos. Se especuló sobre si habían sido añadidos para “completar” la momia de personas mutiladas o si eran prótesis. Experimentos con réplicas demostraron que se podía caminar con ellas y por tanto eran prótesis egipcias.

La oftalmología y la medicina en el Antiguo Egipto

Oftalmología y medicina en el Antiguo Egipto
Oftalmología y medicina en el Antiguo Egipto

La oftalmología fue una especialidad inusualmente necesaria. El intenso sol de Egipto provocaba sequedad en los ojos, a lo que se añadía la acción abrasiva de la arena en movimiento y la proliferación de insectos en las zonas húmedas junto al Nilo. Todo conspiraba contra los ojos de los egipcios.

Según el Papiro de Ebers, el tratamiento más habitual era la aplicación de pomadas en los ojos. Estas se elaboraban a partir sustancias vegetales viscosas y también minerales. Luego se aplicaban en el paciente usando una paja húmeda.

El tracoma era una de las peores enfermedades y no se conocía cura alguna para ella. La ceguera absoluta era el resultado de esta dolencia y un gran número de los egipcios afectados vivían como arpistas o cantores.

¿Hay novelas sobre la medicina en el Antiguo Egipto?

Casi se puede decir que solo hay una. Sinuhé, el egipcio es una novela que destaca por sí sola. Una historia sobre la medicina en el Antiguo Egipto a través de los ojos de un médico que viaja a Siria y Mesopotamia ofreciendo sus conocimientos. Un minucioso y a la vez entretenido relato de la corte de los faraones y las maravillas de las civilizaciones del 1400 a.C.

Sinuhé, el egipico, de Mika Waltari (Novelas históricas sobre la medicina en el Antiguo Egipto)

Si te ha gustado este artículo sobre cómo era la medicina en el Antiguo Egipto tal vez quieras echar un vistazo a nuestra sección de novelas históricas ambientadas en Egipto y Mesopotamia. O también a nuestro artículo sobre la Peste Negra en Europa. Y, como siempre, si tienes alguna duda puedes dejar un comentario.

Carlos Pérez Casas es historiador, profesor y escritor. Cursó Licenciatura en Historia por la Universidad de Zaragoza y Máster en Historia Contemporánea por la misma institución. Escritor de ciencia ficción, también ha hecho una incursión en la novela histórica con "El alguacil" una historia de tragedia sobre el Aragón rural del siglo XII.

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